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5 errores al redactar el título de un post

En el mundo de los blogs, las redes sociales y la creación de contenidos no existen fórmulas mágicas. Hasta los mayores expertos reconocen que no saben por qué algunos contenidos que a priori parecían del montón tienen mucho éxito, y sin embargo algunos mucho más trabajados pasan desapercibidos.

Pero podemos empezar por intentar evitar algunas cosas que por norma general van a ir en contra de nuestro propósito, que nuestro contenido tenga éxito y lo lean muchísimas personas.

Lo primero que va a ver un lector (y puede ser que lo último) es el titular. Por eso en esta entrada vamos a hablar de en qué fijarnos para evitar cometer ciertos errores indeseados.

Especialmente algunas empresas suelen cometerlos porque aún no se han adaptado a esta nueva forma de comunicar, las redes sociales no son un periódico ni los contenidos simples notas de prensa. Vienen del “marketing directo” y en redes sociales lo que funciona es el “marketing indirecto”, ofrecer un contenido atractivo para “indirectamente” mejorar el conocimiento de tu empresa y tus productos o servicios.

La clave está en ponerse en la piel del lector, lo importante no es lo que nos interese a nosotros sino lo que les interese a ellos, no solo para leerlo sino también para compartirlo.

No significa que no puedas hacer lo que a continuación te describo, sino que si lo haces, debes ser plenamente consciente de que lo estás haciendo, de sus riesgos, y estar seguro de que está justificado.

1. Empezar todo tu contenido con el nombre de tu empresa

Es bastante habitual ver como las empresas lo primero que ponen en sus titulares en el nombre de la empresa, y normalmente en mayúsculas, como si de una plantilla se tratara.

Cuando lo primero que aparece es el nombre de la empresa, al lector automáticamente se le encienden las alarmas ¡SPAM!, se avecina probablemente otra noticia más sin mayor interés para que la empresa se haga promoción.

Esto para mí sería un notición digno de la portada de la revista Times (o casi), pero seamos sinceros, sé que no llegaré más allá del ámbito de las dos empresas implicadas. Si mi intención es llegar a un importante número de lectores esta no será la mejor estrategia. Para contrarrestar este efecto, el resto del titular debería ser verdaderamente impactante, por ejemplo:

En esta noticia realmente da igual el nombre de mi empresa, de hecho en un periódico la omitirían en el titular, pero puedo darme el lujo de ponerlo porque el resto de la noticia es verdaderamente impactante.

Si desgraciadamente la noticia es la primera y no la segunda, sería mejor cambiar el enfoque:

No hay que obcecarse con el nombre de tu empresa, ya lo pondrás en el cuerpo de la noticia, es comunicar lo mismo, pero de manera más atractiva.

2. Incluir nombres de productos comerciales

Intenta omitir los nombres de los productos en el titular, puede pasarte como en el punto anterior. Si además has comenzado con el nombre de tu empresa ya no tienes ni un titular ni una noticia, tienes un anuncio.

Y eso no quiere decir que no sea interesante el producto para el lector, pero exponerlo así no es atractivo. En lugar de eso ensalza algunas de sus cualidades; qué es, qué hace, o cómo lo hace. El nombre comercial no es lo más importante, ya explicarás todo en el artículo, pero una vez que hayan entrado a leerlo.

3. Demasiado largos o demasiado cortos

La longitud ideal de un titular está entre 6 y 10 palabras. Recuerda que estas creando contenido para las redes sociales, necesitas algo corto y llamativo. En ocasiones son tan largos que apenas cabe el titular y un enlace en un solo tweet.

Por otro lado un titular demasiado corto apenas aporta información sobre el contenido. Tenemos que pensar además de en el lector, en los buscadores y el posicionamiento, el conocido como SEO. Los buscadores no saben de qué va tu artículo, pónselo fácil usando palabras clave para que se haga una idea (a los lectores tampoco les vendrá mal).

4. Muy enigmáticos o imaginativos

Este suele ser un problema más frecuente en bloggers que en empresas, que suelen pecar por el otro extremo. El titular debería darte una idea del contenido del artículo, puedes intentar crear un poco de curiosidad e incertidumbre, pero cuidado, si no lo logras, lo que conseguirás es indiferencia. A veces es un riesgo que hay que correr, sobre todo si queremos diferenciarnos del resto de creadores, pero estamos andando por una línea muy fina, hay que tenerlo en cuenta.

5. Sosos o mentirosos

El pecado capital de un titular es que sea soso, plano, que no llame la atención, que no destaque. Pon tu titular en una lista de 10 titulares de tu competencia y pregúntate ¿resaltaría el mío o sería uno de los últimos que leería?

Pero ten cuidado y no te pases de emoción, no vaya a ser que crees unas expectativas que luego defraudes. Si pasas desapercibido siempre tendrás otra oportunidad, pero si defraudas puede que no te den más.

El título es algo muy importante así que dedícale su tiempo, si lo redactas en un minuto lo más probable es que no sea lo suficientemente bueno.

Dicho esto reitero, no hay fórmulas mágicas, incluso podréis encontrar titulares que violan casi todas estas reglas y aun así son grandes titulares (porque cumplen su objetivo). Si fuera fácil, todo el mundo podría hacerlo.

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